viernes, 29 de abril de 2016

Manualidades: Envolver un regalo de boda

¡Que nos vamos de boda! :)

Mañana asistiré a una boda. Y es que a mí me encanta este tipo de celebraciones. Me emociono con las bonitas historias de amor...

Ya tengo casi todo preparado: traje, zapatos, maquillaje, peinado... Y el regalo para los novios. Fui a comprarlo en una pequeña tienda de regalos donde venden cosas muy bonitas e ideales para estas ocasiones. Los dueños (marido y mujer) son muy amables y, como había seleccionado algo que tenían en una vitrina, dijeron que lo limpiarían y prepararían e incluso que lo envolverían.

Pese a que les agradezco enormemente el gesto, cuando recogí el regalo mi sorpresa fue que el papel que utilizaron no pegaba demasiado para una boda...


Así que decidí envolverlos a mi gusto.

Materiales que he utilizado para envolver el regalo de boda:
  • Papel kraft para envolver
  • Papel blanco para envolver
  • Un par de ramos de flores de plástico
  • Cinta y cordel de color lila
  • Cinta adhesiva
  • Pistola de encolar y una barra de pegamento termofusible

Pasos a seguir:
  1. Retirar el papel anterior. Si es posible, no lo rompáis demasiado que así lo podréis reutilizar para envolver un regalo de cumpleaños, por ejemplo.
  2. Envolver la caja con papel kraft y cinta adhesiva. Como el regalo es frágil, he dejado en la parte superior los extremos del papel para que se pueda desenvolver sin necesidad de darle la vuelta. Sé que a primera vista parece feo, pero no os preocupéis porque luego se cubrirá con la cinta lila. Por eso es importante tener una idea preconcebida del envoltorio, ya que de ello dependerá dónde colocaremos la cinta y el ramo de flores. En mi caso, como la caja es casi cuadrada, he decidido pegar con la cinta adhesiva el último extremo del papel en la mitad. 
  3. Pasamos la cinta lila por la parte inferior de la caja y pegamos con la pistola de encolar el extremo en el centro de la misma tapando el borde del papel y la cinta adhesiva que lo mantiene fijo. Cortamos la cinta para pegar el otro extremo encima del primero.
  4. Repetimos el paso anterior pero en dirección perpendicular.
  5. Extraemos las flores violetas del ramo de plástico y algunas hojas, y con la pistola de encolar vamos colocándolas y pegándolas en el centro.


Espero que os haya gustado la entrada de hoy y que os haya servido de inspiración para sorprender a vuestras madres este domingo, por ejemplo.



¡Buen fin de semana y feliz día a todas las madres del mundo!


Shouko.


viernes, 15 de abril de 2016

Pajarito Frito

Como ya sabéis, me encanta el mundo de la fotografía y gracias a este blog estoy practicando más que el año pasado, pese a que muchas veces me falte inspiración o no tenga tanto tiempo libre como me gustaría.

Quizás os preguntéis... ¿Y a qué viene el título de hoy que parece no tener nada que ver con la fotografía? Pues es que Pajarito Frito es una tienda online que he conocido no hace mucho, de las que me gustan a mí, llena de cosas bonitas. 

Tienen complementos muy chulos, accesorios de hogar, artículos de papelería... ¡Hasta ropa para perritos! Os animo a que le echéis un vistazo.


Por mi parte, ya recibí mi pedido:



Al final algo sí que tenía que ver con la fotografía. (:


Shouko.


viernes, 8 de abril de 2016

Silla 'Eames Plastic DSW'

¡Saludos!

Hoy estoy muy contenta de poderos mostrar una de mis últimas adquisiciones. Esta vez no se trata de ninguna figura ni ningún material nuevo con el que hacer manualidades. Como habréis podido deducir por el título de hoy, es una silla. Pero no una cualquiera, sino una de tipo Eames.


La silla Eames Plastic Chair DSW de Vitra fue diseñada por Charles y Ray Eames en el año 1950 para el Museo de Arte Moderno de Nueva York, y fue la primera silla de fabricación industrial en plástico. Las sillas originales pueden llegar a costar alrededor de 387€; mientras que las réplicas, unos 78€.

Llevaba mucho tiempo enamorada de este tipo de silla, pero no tenía un bonito espacio donde colocarla. Un día fui a casa de una amiga (y también vecina) y vi que tenía una. ¡Era mi oportunidad! Quería tocarla, sentarme en ella, llevármela a mi piso... ¡Jajaja! No sólo es una silla que para mí tiene un diseño muy bonito, moderno pero sencillo, si no que encima es muy cómoda. Gracias a ella se me quitaron las pocas dudas que tenía y decidí comprarme una yo también pese a que aún no tengo preparado el estudio donde quiero ponerla.




El montaje es tan sencillo que sólo precisas una llave allen
(viene incluida con el resto de piezas).


Hay muchas tiendas online que venden réplicas de esta silla y de otros modelos con ofertas. Particularmente la compré en la misma tienda que mi amiga porque de las que había buscado fue la más barata que encontré, pero aquí os dejo una pequeña lista de ésta y otras tiendas:

Estoy convencida que el resultado os gustará y será uno de los elementos principales en la decoración de vuestra estancia.


Las hay de muchos colores; yo la escogí amarillo por ser mi color favorito. (^^) 



¡Feliz fin de semana!


Shouko.


viernes, 1 de abril de 2016

Snail Mail

En un mundo de tanta tecnología donde el correo electrónico y las redes sociales han eclipsado al correo tradicional, surge el movimiento del Snail Mail (traducido literalmente como "correo de caracol" ya que es un método de correspondencia lento).


¿A quién no le hace ilusión recibir algo más que facturas y propagandas en el buzón? Pues no es más que coger papel y boli, escribir lo que se quiera, meterlo en un sobre, ponerle el sello, echarlo al buzón de Correos y... ¡A esperar que llegue!


Hoy en día hay infinidad de ideas para crear y decorar sobres, cartas y postales. Desde tutoriales en blogs y vídeos en Youtube hasta libros; como el de Michelle Mackintosh - Snail Mail: Rediscovering the Art and Craft of Handmade Correspondence.






Después de muchos años, estas navidades pasadas compré tarjetas para felicitar las fiestas y enviarlas a mis amistades más cercanas; quería desearles lo mejor y sorprenderles con un bonito detalle. Cuando las escribía, me venían recuerdos de cuando era pequeña y colocaba por los distintos estantes del piso todas las tarjetas navideñas acumuladas hasta entonces. ¡Me hacía mucha ilusión recibirlas! Qué nostalgia...



Así que me he animado también a mandar cartas bien bonitas.


¿Y tú? ¿Te animas a volver al correo tradicional?


Shouko.