27 de octubre de 2017

Halloween. Helloween.

Canciones de Halloween hay muchas; pero como estas dos, ninguna.




¡Esto es Halloween!



Os voy a confesar que no me gusta disfrazarme, ni siquiera en Carnavales. Tampoco me gustan las castañas. Ni que los niños estén llamando a mi puerta pidiendo caramelos que no tengo (o cantando el aguinaldo en Navidad).

En cambio, me gusta pasear por el parque y recoger hojas secas del suelo. Incluso algún fruto que esté en buen estado. Con ellas decoro el salón, dando un ambiente otoñal y cálido. Sí que disfruto decorando calabazas, cuyo relleno usamos para comer un sabroso puré calentito que sienta genial. Y por la noche no puede faltar mi sesión de cine: sofá, manta, bol de palomitas y la maravillosa película "Pesadilla antes de Navidad".












¡Esto es Helloween!


Una de las bandas de SpeedPower Metal con más éxito en Alemania. La primera vez que los escuché en la radio, sonaba una versión de la famosa canción de ABBA "Lay All Your Love On Me". Empecé a buscar en Internet sobre el grupo, sin saber muy bien cómo se escribía ya que no había prestado mucha atención en la introducción del locutor. Pero en cuanto los encontré y vi su logotipo, nunca más pude olvidar su nombre.

La banda se remonta a 1978, pero no fue hasta 1983 que se hicieron llamar Helloween. Durante casi cuarenta años, no es de extrañar que hayan cambiado varias veces de sellos discográficos y reestructurado los integrantes del grupo. En 2014 ganaron el premio Metal Hammer Awards de Alemania. Y desde el mes pasado están de gira mundial, con todos los miembros originales vivos de la banda junto a la formación actual. La gira se llama oficialmente Pumpkins United World Tour 2017/2018.




Shouko.


20 de octubre de 2017

Reciclando un mueble viejo

Ya hace dos años y medio que compramos mi pareja y yo un piso de 4 dormitorios, 2 baños, salón, cocina... y hoy puedo decir con orgullo que hemos terminado de pintar y amueblar la última habitación que nos quedaba. Es un piso de segunda mano, pero los anteriores propietarios no estuvieron más de un año viviendo en él. A pesar de tenerlo medianamente amueblado, os podéis imaginar que no eran nuevos, si no prestados por sus abuelos. Como ellos no los querían, nos los "regalaron". (Lo pongo entre comillas porque yo creo que más bien es que les daba pereza tener que deshacerse de ellos... Jajaja). Pero como dice el refrán: "A caballo regalado, no le mires el diente".

Algunos no eran de nuestro estilo y otros nos parecían demasiado aparatosos como para tenerlos en un piso. Así que los repartimos entre nuestros padres ya que les era de más utilidad y como viven en casas tienen más espacio para colocarlos. Otros estaban francamente mal y no hubo más opción que deshacernos de ellos. Pero hay uno al que le tengo especial cariño, ya que lo utilizo todos los días al salir de casa y al volver a casa.

Es una mesita de centro, bajita y con tres cajoncitos, muy robusta y rústica. Estaba en el salón, pero cuando tuvimos que sacar los muebles para pintarlo, lo puse en un rincón de la entrada y se me ocurrió ponerle un par de cojines cuadrados de un par de sillas.


Perdón por la calidad de la imagen, sé que es pésima pero la hice con el móvil ya que nunca pensé que iniciaría un blog... XD


Pues nos gustó la idea de transformarla en un banquito para calzarse y descalzarse. Le dimos unas cuantas lijadas, un par de tintes, le pusimos unos tiradores nuevos y unos fieltros bajo las patas. ¡Y este fue el resultado!



La madera se notaba desgastada y vieja, pero con las lijadas y el tinte quedó bastante renovada. El contraste de los tintes (blanco y wengué) hizo que los cajoncitos cobraran protagonismo. Los tiradores también son de madera, color natural y wengué. Un lavado en los cojines ¡y como nuevos!


A veces es cuestión de dar un poco de limpieza y color a un mueble antiguo para transformarlo en un pequeño tesoro. Y, ¿por qué no? Cambiar por completo su antigua funcionalidad para darle un valor añadido.


Espero que, si alguna vez tenéis ocasión de reciclar un mueble que os llame la atención, no dejéis escapar la oportunidad. Estoy segura que no os arrepentiréis :)

¡Feliz fin de semana!


Shouko.


13 de octubre de 2017

Lost in Kyoto

"Perderse en Kioto es una de las mejores cosas que te puede pasar."

Así lo describe el autor del vídeo, un pequeño tributo que quiso hacer a la película Lost in Translation.

Esta maravilla la vi hace ya tiempo, pero es algo que creo que merece la pena compartir y que todos vean 😊




Shouko.


29 de septiembre de 2017

La tardor



Els arbres es muden
de roig i de groc,
les fulles tremolen
sota un sol de foc.
El vent les fa caure,
les duu fins al port.
Quan surtis de casa,
trepitja-les fort!
Les mosques s’amaguen,
l’hivern és a prop.
Les flors espantades,
es tanquen de cop.



Un dia de tardor

Filtra la fulla
la llum que l’acarona,
ocre rogent de tardor,
branques robustes
de paciència mil·lenària,
en el temps efímer de la tarda,
aquest temps
inabastable que camina.



Bofill, Puig, Serrat

15 de septiembre de 2017

Manualidades: Sobres para regalo


¡Hola a todo el mundo!


Tras las vacaciones de verano, empieza un nuevo periodo.

Los mayores tenemos algo parecido a "la vuelta al cole", ¿verdad? Y no me refiero a los estudiantes y universitarios, que también. Por ejemplo, en la empresa en la que trabajo tenemos jornada reducida en los meses de julio y agosto, pero cuando llega septiembre hay que volver a venir por las tardes. ¡Parece increíble lo duro que puede ser tener que trabajar 2 horas más al día! Y si encima te pilla justo a la vuelta de las vacaciones, peor todavía...

Esta semana he comenzado a asistir de nuevo a las clases de japonés de Noriko sensei. Casi 3 meses sin vernos... Estuve un poco nerviosa de la emoción. De algunas palabras ya ni me acordaba, así que ¡tendré que ponerme a estudiar más seriamente este año!


Además, a partir de ahora es cuando vuelven las celebraciones de cumpleaños, incluso de aquellos que fueron ya pero que por las vacaciones no se pudieron organizar. Ahora que más o menos todos volvemos a "la rutina", es cuando podemos juntarnos y festejarlo.

Casualmente hoy es el cumpleaños de mi madre, y por ello no iba a escribir ninguna publicación este fin de semana. Pero lo que os quería enseñar creo que puede ser útil e interesante y tenía ganas de compartirlo con vosotros.


¿Os ha ocurrido que tras envolver los regalos pertinentes siempre sobran trozos que no son lo suficientemente grandes pero tampoco demasiados pequeños?



Como ya sabéis, soy muy fan del reciclaje. A mí me da mucha pena tirarlos, aunque sea al contenedor de papel y cartón. Y más cuando el papel de regalo me gusta mucho... Así que pensé: ¿qué podría hacer con esa tira ancha y no muy larga que me había sobrado? Y se me ocurrió hacer unos sobres para cuando tenga que regalar cosas pequeñas y que vienen sin envase, como por ejemplo unos pendientes.


Materiales que he utilizado para los sobres:
  • Trozo sobrante de papel de regalo
  • Pegamento
  • Cúter y una superficie apta, o tijeras
  • Lápiz
  • Regla

Pasos a seguir:
  1. A veces, cuando cortamos papel de regalo, quedan irregularidades, por lo que primero remataremos los bordes realizando cortes rectos con la ayuda de una regla y un cúter.
  2. Crearemos rectángulos de 15 centímetros de ancho. El alto será lo que dé el trozo que tengamos, que dependiendo de éste nos saldrán sobres más altos o más cortos. Cada uno de estos rectángulos formará un sobre.
  3. Con ayuda de una regla y un lápiz, realizaremos las marcas de solapamiento y pliegues. Esto es, si el ancho del sobre va del 0 al 15, haremos marcas en los centímetros 1, 4, 11 y 14. De esta manera, la zona de solapamiento será la que está a un centímetro de los extremos (marcas 1 y 14), que servirán para cerrar el ancho del sobre. En las otras dos realizaremos los pliegues (marcas 4 y 11), formando así sobres de 7 centímetros de ancho. A continuación dibujaremos unas líneas que formarán un rectángulo en el centro con un triángulo a cada lado. No he tomado unas medidas concretas, sino el alto que más o menos deseo darle a la solapa.
  4. Recortamos las líneas dibujadas anteriormente.
  5. Con el pegamento, unimos los extremos laterales superponiendo uno de los centímetros que marcamos al principio con el del otro. Cerraremos la parte inferior pegándolo en sentido al solapamiento que acabamos de hacer previamente. ¡Ya tenemos el sobre listo para rellenar!
Cortar bordes irregulares.
Dejar una zona de solapamiento, realizar los pliegues y dibujar las líneas a recortar.
Dejaremos unos minutos para que adhiera bien el pegamento antes de usar nuestro sobre.


En mi caso, empecé con rectángulos de 15 centímetros que forman sobres de 7 centímetros de ancho, pero podéis utilizar la siguiente regla para crear sobres de tamaños concretos (ancho):


Total = ancho + 2⨯[(ancho-1)/2] + 2

Y la secuencia a marcar sería, empezando por el cero:

0 + 1 ➝ Marcamos
0 + 1 + [(ancho-1)/2] ➝ Marcamos
0 + 1 + [(ancho-1)/2] + ancho ➝ Marcamos
0 + 1 + [(ancho-1)/2] ancho + [(ancho-1)/2] ➝ Marcamos
(Quedará 1 centímetro hasta el total)

Por ejemplo, si quiero hacer un sobre de 5 centímetros de ancho, el total del rectángulo a cortar serán 11. Si tomamos de 0 a 11, haremos marcas en el 1 (zona de solapamiento), 3 (un pliegue), 8 (otro pliegue) y 10 (zona de solapamiento).

0 + 1 = 1 ➝ Marcamos
1 + [(5-1)/2] = 3 ➝ Marcamos
3 5 = 8 ➝ Marcamos
8 + [(5-1)/2] = 10 ➝ Marcamos

Según lo que queramos guardar dentro, deberemos adaptar el tamaño del sobre.



Fácil, ¿verdad? Te animo a que la próxima vez que te sobre un poco de papel de regalo hagas un sobre con él, aunque sea para añadir unas chucherías junto al regalo principal. 😊


Shouko.